¿Cómo piensan los ricos?

La enorme mayoría de los millonarios, hoy en día, son “self-made”.

Se han hecho a sí mismos.

Así que, cuanto antes entendamos mejor los patrones de pensamiento y conducta que tienen estas mentes millonarias, antes podremos mimetizarlos.

Los 13 hábitos de la mente millonaria

#1 – Actúa por defecto, de forma masiva.

Ante los conocimientos, los ricos siempre van a preferir el mambo, las acciones y los actos. Y, además, están obsesionados con aumentar el impacto de sus actos.

Es cuestión de frecuencia y de intensidad.

Los 2 acumulados producen un efecto exponencial.

#2 – Crea nuevos activos, todo el rato

Los ricos crean activos – negocios, proyectos, servicios, inversiones – que les generan más dinero.

No compran coches porque pierden valor con el tiempo y hay un coste de mantenimiento muy elevado.

Si invierten en inmobiliario, no es por poseer, es para generar más (alquilar).

#3 – Huye de los pasivos

Los pobres que presumen de ricos se gastan todo su dinero en un Lifestyle supuestamente abundante.

Pero haciendo esto, están cavando su tumba.

Están quemando lo que generan a velocidad luz.

Un pobre presume y compra Lamborghini’s a crédito.

Un influencer en Instagram la alquilará solo por un par de horas para sacarse las fotos de postureo.

Un rico de verdad elegirá mejor un Toyota, porque odia el pasivo, la depreciación, el coste de mantenimiento y el coste de oportunidad que representa poseer tantos bienes que le van a chupar tiempo y dinero.

Un rico alquila un barco, no lo compra. Eso sí, se ha hecho dueño de la marina dónde están todos los barcos de la ciudad.

Por cierto, los ricos no pierden tiempo en las redes sociales.

Prefieren vivir la vida a tope.

Y tranquilos.

No quieren llamar la atención.

Ni de Hacienda.

Ni de los ladrones.

Parece una actitud bastante inteligente inspirada de la teoría de la evolución de Darwin.

#4 – Ten disciplina y foco

Los ricos dicen que no a todo por defecto.

Valoran su tiempo más que otra cosa.

Son incansables, persisten hasta lograr sus metas, sin importarles ni el esfuerzo ni el tiempo.

Son constantes, rutinarios.

Hacen un uso estratégico de su tiempo.

Solo se relacionan con personas que elevan su energía y su bienestar.

Tienen un foco de cada instante que les mantiene en “la zona”, en la que producen, en una hora, lo que haces tú en una semana.

#5 – Piensa a largo plazo

Los ricos tienen muy claro el impacto poderoso del efecto compuesto.

Se proyectan a 20, 30, 50 años vista.

Mucha gente presume de sus posibilidades a corto plazo e infravalora su potencial a 10 años vista.

Ellos lo tienen muy claro.

En cada momento ponen a trabajar lo que pueden y lo dejan allí 30 años. Estos pocos se habrán transformados en montañas de dinero.

#6 – Privilegia la gratitud retardada

Es un corolario de lo anterior, pero por defecto siempre rechazan la gratificación inmediata por la retardada.

En todas las facetas de su vida:

¿Redes Sociales? Gratificación inmediata –> ¡Fuera!

¿Dividendos? Gratificación inmediata –> ¡Fuera!

¿Créditos para el pasivo? Gratificación inmediata –> ¡Fuera!

¿Gastos de estilo de vida? Gratificación inmediata –> Págate lo que necesitas para vivir tú y tu familia y pon el resto del dinero a trabajar.

#7 – Minimiza los impuestos

Los ricos no creen en el Estado. De hecho, son enemigos.

El Estado roba a los ricos y termina malgastando este dinero en vez de transferirlo de verdad al bienestar de la sociedad.

Así piensan los ricos.

Así que juegan con todo el arsenal legal disponible para hacer una optimización fiscal severa.

Protegen su patrimonio con Sociedades Anónimas para no perderlo en caso de verse involucrados en un proceso legal que cuestione su responsabilidad.

No estoy diciendo que los ricos evaden dinero a Hacienda.

Algunos lo hacen.

La enorme mayoría paga sus impuestos, sin hacer el tonto.

Hacienda te espera cada vez que quieras sacar el dinero de una estructura hacia tu patrimonio personal.

Así que se trata de no sacar dinero nunca de tus estructuras productivas.

#8 – No cobres un sueldo

Los más ricos rechazan la idea de cobrar un sueldo.

Que pequeñez es esta…

Tienen la vida resuelta.

Prefieren hacer crecer aún más su negocio y/o patrimonio empresarial.

¿Sabías que existe un club que se llama El Club de los que cobran 1$? Hay grandes nombres en este club.

Ahí están los ricos de verdad.

#9 – Reinicia todo y devuelve

No hay nada peor que heredar poder y riqueza. Bueno, para muchos ya establecidos es la norma.

Pero estas mentes millonarias son distintas.

Muchos ricos son “kármicos”, e invierten mucho en la educación de la felicidad de sus hijos, pero llega un momento en el que estos hijos tendrán que sacarse las castañas del fuego ellos mismos.

Están mejor preparados que los demás, lo harán bien.

Las mentes millonarias entienden que el dinero es energía, y que no hay que parar nunca este ciclo. Los más ricos suelen devolver mucho a los que aman y/o a las causas que defienden.

La filantropía – en general – esta íntimamente relacionada con la autorrealización de los más ricos.

#10 – Apaláncate todo lo que puedes en los demás

Primero, créate un capital, seguramente con una empresa de éxito.

Controla los gastos de tu estilo de vida.

A consecuencia de eso el dinero se multiplicará de forma exponencial.

  • Cash In subiendo por un tubo.
  • Cash Out estable y pequeño.

La fábrica de billetes está imprimiendo a tope.

Haz crecer todo lo que puedes este primer activo, apaláncate sobre el dinero de otros (bancos, inversores) y el tiempo de otros (tus empleados) para liberarte y construir el segundo activo, habiendo puesto el primero en autopiloto.

“Rise & Repeat” como dicen los americanos. Repite hasta saciedad.

#11 – No pongas todos tus huevos en la misma cesta

Los ricos suelen diversificar sus inversiones para poder mitigar el riesgo.

Van a preferir un 3-4% de rendimiento sin riesgos, a un 12% muy arriesgado.

Porque como te he explicado antes, se proyectan a muy largo plazo.

Es la base de la tranquilidad absoluta.

Imagina un segundo: Puede pasar de todo, pero a ti, no te va a afectar en nada.

Eso es poder.

#12 – Confía en ti más que en nada

El dinero no da la felicidad, pero sí infla la confianza hacia su máximo posible para cada persona.

Si tienes 500 millones de capital, puedes invertir 50 millones de capital en una inversión algo arriesgada.

No deja de ser un 10% de lo que tienes.

Esto hace que tu confianza se dispare.

Nada es imposible para ti.

Si lo ves, puedes.

#13 – Ganar y perder son 2 caras de la misma moneda

Pues sí, los ricos pierden también.

Lo aceptan con elegancia.

Es más fácil si lo que has perdido no te compromete demasiado.

Hoy pierdes, mañana ganas.

Así funciona la vida.

Como su cartera está tan diversificada, en general, ellos siempre están creciendo. A ritmo más lento, pero con una inercia difícil de igualar.



¿Ser rico te hace buena persona?

No, lo siento.

Puedes ser muy bueno en lo tuyo y ser una persona pobre a nivel humano.

Steve Jobs, por ejemplo.

Y no es el único.

Puedes llegar a ser multimillonario desde la abundancia (Win-Win) o desde la escasez (Win-Lose).

Gratitud versus Envidia.

Ambos modelos funcionan.

Así que puede confirmar que algunos ricos son unos auténticos capullos.

Bueno, también los hay en los pobres, ¿no?

¿Cómo hacer que el dinero sea tu aliado en tu negocio?

Ahora quiero aterrizar contigo unos principios que me gustaría que aplicases en tu negocio.

#1 – El dinero es energía, haz que se mueva

Invierte dinero en tu negocio: en ti, en tu propia formación, en captar más clientes, en crear tu equipo A.

Todo lo que inviertes y mimas el tiempo suficiente para que funcione, hace que tu negocio – tu activo – crezca y se haga más valioso.

No desprecies tu tiempo.

Hacerlo todo tú no tiene sentido.

No es comportarse como el emprendedor de éxito que quieres llegar a ser en el futuro.

Práctica tu nueva identidad desde hoy mismo.

Primero ser un Emprendedor de Éxito antes que tener un negocio de éxito.

#2 – Rechaza todas las gratificaciones inmediatas

Elige siempre la dificultad frente al placer.

El reto frente al descanso.

La superación, a la satisfacción.

El foco, a la distracción.

La mejor forma de dominar tu mercado es trabajar mucho más que tu competencia.

Si además lo haces mejor que ellos, la harás insignificante para siempre.

El éxito de la noche a la mañana no existe.

Siempre viene precedido de 10 años de trabajo profundo que no se ve desde la superficie.

El éxito es un iceberg.

Solo ves el 10% del trabajo realizado.

#3 – Beneficios, no ingresos

Los ingresos son una ego métrica.

Olvídate de ellos.

Puedes haber estado trabajando toda tu vida a la cabeza de tu negocio y no haber generado nada más que un sueldo humilde y una pensión miserable.

Los negocios deben tener beneficios.

Pagar impuesto de sociedades, generar reservas para imprevistos y construir el futuro.

Así funciona.

Tu empresa vale de 2 a 3 veces el Beneficio Antes de Impuesto (BAI) que genera cada año.

Si tu BAI es de 10.000€, tu empresa vale 30.000€

Si u BAI es 1 millón de euros, tu empresa vale al menos 3 millones más las reservas.

Si facturas 10 millones anuales, un BAI de 1 millón es un 10% de tus ventas, no es difícil.

Algunos negocios digitales consiguen 1 millón de euros de BAI anual con 3 millones de facturación anuales.

No estás tan lejos de estos números.

Pero, obviamente, tendrás que tenerlos identificados.

Márcate un objetivo.

Y mide tus progresos hacia la meta.

Lo que no se mide no mejora.

#4 – Controla los gastos de tu estilo de vida

Esta es la clave.

Si no estás preparado para recibir dinero, cuando llegue como un tsunami lo vas a quemar a velocidad luz, y te quedarás a los pocos meses con las tierras arrasadas del paso de un tsunami.

Define lo que necesitas para vivir una buena vida con los tuyos.

Seguramente sea alrededor de unos 150.000€/año, para toda tu familia.

Y con la llegada del dinero en tu negocio, no cambies tu estilo de vida.

Sigue viviendo como lo hacías.

Si empiezas a acostumbrar el cuerpo y tu mente a lujos inútiles, te será difícil de volver atrás.

Compórtate mejor como un monje que estudia artes marciales.

Humilde.

Magro.

Sencillo.

Frugal.

Aplicado.

En busca del gesto perfecto.

Aquel que le puede costar todo el lapso de una vida.

Encontrarás la felicidad en el propósito y el ayudar a los demás.

No en el lujo ni el dinero.

Muy pocos ricos lo hacen bien.

Y se multiplican en prensa casos de empresas en quiebran por el Lifestyle sin control de su(s) dueño(s).

We Work por ejemplo…

#5 – Controla tu tesorería todos los días (Cash In – Cash Out)

Una cuenta para tu familia.

Una cuenta para tu negocio.

Una única tarjeta de débito para cada cuenta.

No tengas más tarjetas.

Las tarjetas de crédito te ciegan durante 30 días. Recházalas.

Nada de créditos para el consumo. Ahorra primero antes de regalarte algo.

Así, cuando entres en la cuenta online de tus bancos sabes exactamente lo que pasa.

Mira este dinero todos los días.

Cuestiona cada gasto.

Reta a tus colaboradores a gastar menos.

Ponles condiciones, serán más creativos. Crearán cosas más perennes.

Busca la jirafa que nadie ve, este gasto completamente inútil que destroza tus beneficios.

Crea reservas e inviértelas de forma prudente en el crecimiento de tu negocio.

#6 – Construya tu Sagrada Familia

Si quieres actuar de forma estratégica, deberías tener una visión a 25 años vista. Algo imposible de construir hoy.

Y ponerte de camino hacia tu visión, año tras año.

Algunos años, verás grandes progresos.

Otros, no tantos.

Son los mejores, porque estarás trabajando las fundaciones de un futuro más prometedor.

Pero tu foco estará puesto en una única cosa.

Construir tu legado.

Tu rastro en esta tierra.

Con esto en mente, tendrás un uso mucho más estratégico de tu tiempo.

Tendrás un referente para saber si hacer o no hacer tal o tal cosa.

Puedes construir grandes cosas si pones 25 años de acciones compuestas dirigidas todas hacia una misma meta: tu sagrada familia

Yo quiero liberar a las personas del sistema, elevar su consciencia para que vivan una vida más acorde a sus principios y sueños.

Vivir según sus propias reglas.

Una vida, in fine, más feliz.

Una vida digna de ser recordada.

Los pormenores irán cambiando.

El Qué, no.

Esta es mi Sagrada Familia.

¿Cuándo vas a ponerte a construir la tuya?

1 fuerte abrazo
Franck “Controlando gastos” SCIPION

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